Rock Oyster viene en una botella transparente. En su etiqueta, una ilustración en tonos azules y dorados muestra una ostra abierta con una perla. En copa el whisky es amarillo pálido.
La nariz
El malta isleño de Douglas Laing es un golpe de mar en la nariz. Encontramos aromas intensos de sal mezclados con ligeras notas de turba.
Hay también dulces notas de vainilla que dan paso a un toque más afrutado. Principalmente encontramos notas de manzanas maduras, peras y un toque de uva.
El paladar
En boca es un whisky más ligero de lo esperado y algo oleoso. Empieza con un golpe fresco que da paso a una explosión de turba y sal.
Poco a poco vamos encontrando las notas dulces de vainilla y miel, equilibradas con un toque mineral, casi metálico. Un punto de pimienta y regaliz hacia el final.
El final
El final es alargado y picante, con un recuerdo de humo y sal.
Rock Oyster viene en una botella transparente. En su etiqueta, una ilustración en tonos azules y dorados muestra una ostra abierta con una perla. En copa el whisky es amarillo pálido.
La nariz
El malta isleño de Douglas Laing es un golpe de mar en la nariz. Encontramos aromas intensos de sal mezclados con ligeras notas de turba.
Hay también dulces notas de vainilla que dan paso a un toque más afrutado. Principalmente encontramos notas de manzanas maduras, peras y un toque de uva.
El paladar
En boca es un whisky más ligero de lo esperado y algo oleoso. Empieza con un golpe fresco que da paso a una explosión de turba y sal.
Poco a poco vamos encontrando las notas dulces de vainilla y miel, equilibradas con un toque mineral, casi metálico. Un punto de pimienta y regaliz hacia el final.
El final
El final es alargado y picante, con un recuerdo de humo y sal.