El contacto del oxígeno con el espumante hace que se oxide fácilmente una vez que se abre la botella. En pocas horas la bebida se echa a perder. El ahorrador de espumante saca el aire de la botella preservando el vino durante varios días, mientras lo usa también como tapón.
El contacto del oxígeno con el espumante hace que se oxide fácilmente una vez que se abre la botella. En pocas horas la bebida se echa a perder. El ahorrador de espumante saca el aire de la botella preservando el vino durante varios días, mientras lo usa también como tapón.